Mientras escucho la balada más deprimente de todas, me resigno a mi suerte. Por qué. Siempre me voy a preguntar cuál es la razón por la que no encuentro la estabilidad que todos tienen [o aparentan]. Nunca he sido una persona estable, no tendría por qué comenzar ahora a preocuparme por ello...
He vuelto a las baladas, creo que no aprendo, no me gusta aprender.
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